lunes, 7 de enero de 2013
jueves, 27 de diciembre de 2012
LA ENERGÍA DEL ALIMENTO
Si bien los alimentos aportan nutrientes estructurales (aminoácidos,
grasas, azúcares, minerales), tal vez la principal propiedad no sean solo sus
valiosos componentes físicos, sino su acción vitalizante sobre
nuestro metabolismo energético. Recientes investigaciones muestran
que el factor primordial en la calidad de un alimento, es su energía
solar (fotones). A través del alimento, absorbemos biofotones (partículas
luminosas), que transmiten a las células importante información biológica para
modular procesos vitales del cuerpo.
Los biofotones poseen una gran fuerza de organización y regulación que
proporciona al organismo mayor movimiento y orden, lo cual se
traduce en una marcada sensación de vitalidad y bienestar. Cuanta
más energía lumínica pueda almacenar un alimento, mayor su valor. Por ejemplo,
un fruto madurado al sol es mucho más saludable que aquel madurado
artificialmente.
Por consiguiente, la capacidad de almacenamiento de biofotones es una
medida objetiva de la calidad de nuestros alimentos. Las algas espirulina,
mediante un complejo único de pigmentos, puede almacenar todo el
espectro solar: verde (clorofila), azul (ficocianina), amarillo, naranja y rojo
(carotenoides). La medición de los biofotones confirma que la espirulina recién
cosechada es un excelente colector de energía solar.
Es un hecho que todos los seres vivos (hombres, animales y plantas),
somos seres luminosos que vivimos de estructuras de orden. El girasol,
por ejemplo, es un depósito de luz excelente, captando y almacenando energía
fotónica, y transmitiendo dicha propiedad a sus semillas e incluso al aceite
con ellas obtenido. Por tanto, nuestro alimento es portador de luz.
Cuanta más luz contengan nuestros alimentos, mayor es su
valencia biológica y menor es la cantidad de masa alimenticia
que necesitamos. Así se explica que un tomate precioso, grande y rojo
de cultivo en invernadero, madurado en cámara mediante exposición a gas
etileno, tenga menos valencia biológica que un tomate pequeño, con manchas y
mal formado, pero que ha crecido al aire libre y ha almacenado energía fotónica
del sol en su maduración natural.
Casi no conocemos el concepto de alimento vivo, puesto que
hemos aprendido a confiar solo en los análisis bioquímicos de las sustancias.
El químico analiza en sus probetas los productos químicos y como mucho, la
reacción entre ellos, pero la vida no se podrá comprobar de esta manera.
Un pequeño ejemplo: tomemos dos puñados de semillas; un puñado lo colocamos 10
segundos en un microondas. Si luego analizamos químicamente ambos puñados, no
habrá diferencia. Sin embargo, si los ponemos a germinar, el puñado de semillas
del microondas habrá perdido esa cualidad; están muertas. La vida
en sí no es visible, pero sí sus efectos.
miércoles, 26 de diciembre de 2012
El azucar blanca nos roba nutrientes
Por millares de años el ser humano satisfizo el gusto por el sabor dulce con fruta fresca, fruta seca y miel. Todos alimentos naturales que no contienen sólo azúcares, sino también vitaminas, minerales, enzimas, ácidos orgánicos, proteínas, agua, etc. Sin embargo hoy, la sacarosa contenida en el jugo de la caña de azúcar -refinada y cristalizada- ha desplazado a las fuentes naturales de azúcares y es utilizada en enormes cantidades en infinidad de procesos industriales. Tanto se ha radicado psicológicamente el consumo de la sacarosa, que una familia tipo no resistiría más de un día sin su presencia. O sea que se ha convertido en una verdadera droga.
Como todas las drogas, el azúcar blanco, además de no beneficiar al organismo y no aportar ningún elemento nutritivo y vital, resulta altamente dañoso. Es un verdadero peligro para la salud pública, por ser fuente directa o indirecta de muchos padecimientos "modernos": caries dental, acidificación de la sangre, descalcificación, arteriosclerosis, infarto de miocardio, diabetes, obesidad, acné, úlcera de estómago, colesterol, tensión nerviosa, problemas de circulación, hiperexcitabilidad, degeneración hepática...
Muchos se preguntarán porqué resulta tan nocivo este derivado de la caña, cultivo originario de la India que los españoles introdujeron en América. La respuesta: la sustancia que hoy conocemos como azúcar poco tiene que ver con la planta original. Se trata sólo de sacarosa "purísima", priva de impurezas, de vitaminas, de minerales, de enzimas y de todo elemento vital.
O sea, una sustancia química completamente artificializada. Una vez ingerida -y a diferencia de cualquier otro alimento- se transforma completamente en energía, sin dejar siquiera trazas de residuos: nada de proteínas, grasas, almidones, vitaminas, ni minerales. Es decir que aporta calorías vacías. Como otras sustancias químicas puras, la sacarosa excita el organismo con su carga energética inmediata, pero lo enerva y lo debilita, haciendo trabajar en vacío todo el aparato metabólico. Pero lo más grave es que para su metabolización el organismo debe emplear reservas orgánicas de vitaminas, amionoácidos y minerales, empobreciéndose.
QUE CURIOSO
Las investigaciones -escasamente difundidas por cierto- indican que no solo el abuso, sino el simple uso de la sacarosa pura, predispone el organismo a las modernas enfermedades de la civilización. Indígenas de África y Asia cuando consumen azúcar refinado sufren las mismas enfermedades de los occidentales más golosos y sacarodependientes. Sin embargo en estudios hechos en Sudáfrica sobre muestras de orina de 2.000 trabajadores de plantaciones de caña de azúcar, no se hallaron trazas de glucosa pese a que en promedio mascaban 2 kg diarios de caña, o sea que ingerían unos 350g de azúcar. La explicación: mientras la caña mascada es un alimento natural y relativamente completo, el azúcar refinado es un producto extraño y nocivo para el organismo. Otras investigaciones realizadas en África e India muestran que la diabetes es desconocida en pueblos que no incluyen carbohidratos refinados en su dieta.
El azúcar blanco resulta particularmente nocivo para los niños, los ancianos y las mujeres, ya que roba del organismo calcio y sales minerales (sobre todo cromo). Esto sucede pues la sacarosa se une al calcio presente en la sangre, formando sucrato de calcio que se elimina por intestinos y riñones. También roba vitaminas y enzimas, necesarias para su desdoblamiento (la sacarosa es un disacárido que el organismo debe convertir en compuestos simples como glucosa y levulosa). Detallados estudios demuestran que cada vez que ingerimos sacarosa, para su metabolización agotamos reservas orgánicas de preciosos aminoácidos (triptofano y metionina), de vitamina B (sobre todo B5, B6 y B12), vitamina PP y minerales. De allí que se defina al azúcar blanco como un verdadero "ladrón"del organismo.
EN PERU EL AZUCAR INTEGRAL DE CAÑA ACONSEJABLE PARA EL CONSUMO SE LLAMA CHANCACA...!!!
Jugos Naturales
Los jugos o licuados se pueden hacer en una licuadora pelando la fruta, en el caso que sea naranja, limón, pomelo, etc.
Un gran truco que es poner tres cubitos de hielo, aunque haga frío, y dejarlo tres minutos reposar. Esto le da frescura, ya que a veces la fruta está afuera de la heladera y la bebida a temperatura ambiente es desabrida.
Un gran consejo es tomarlo en ayunas, con el estómago completamente vacío. A veces la fruta puede causar acidez si se mezcla con otros alimentos en el estómago, especialmente el melón.
Muchas veces, cuando comemos por un largo tiempo de manera poco nutritiva, nuestros cuerpos tienen mucha ansiedad y necesidad de alimentarse. Tenemos todo el tiempo hambre, incluso con el estómago lleno. Esto se debe a que la naturaleza es sabia, y si bien tenemos el organismo repleto de chatarra, no tenemos alimento. El cuerpo crea un mecanismo de aviso: “Tengo hambre, pero no de comida, sino de alimento.”
El jugo nos da una sensación de saciedad, porque nos llena y porque nos da nutrientes.
Si no terminaste el zumo tiralo, dáselo a tu mascota, lamentablemente la fruta pierde, después de un tiempo, los nutrientes.
Algunas opciones:
1)
2 naranjas
2 duraznos
10 frutillas
1 medida de gel de aloe
2)
3 Peras
250 gramos de piña
3)
3 naranjas
3 manzanas
1 medida de aloe
4)
3 naranjas
250 gramos de piña
1 medida de aloe
5)
1 naranja
1/2 tajada de sandía
1 rodaja de piña
6)
100 g de uvas blancas
3 kiwis
1 naranja
7)
3 ciruelas
1 pera
1 naranja
1 medida de aloe
Un gran truco que es poner tres cubitos de hielo, aunque haga frío, y dejarlo tres minutos reposar. Esto le da frescura, ya que a veces la fruta está afuera de la heladera y la bebida a temperatura ambiente es desabrida.
Un gran consejo es tomarlo en ayunas, con el estómago completamente vacío. A veces la fruta puede causar acidez si se mezcla con otros alimentos en el estómago, especialmente el melón.
Muchas veces, cuando comemos por un largo tiempo de manera poco nutritiva, nuestros cuerpos tienen mucha ansiedad y necesidad de alimentarse. Tenemos todo el tiempo hambre, incluso con el estómago lleno. Esto se debe a que la naturaleza es sabia, y si bien tenemos el organismo repleto de chatarra, no tenemos alimento. El cuerpo crea un mecanismo de aviso: “Tengo hambre, pero no de comida, sino de alimento.”

El jugo nos da una sensación de saciedad, porque nos llena y porque nos da nutrientes.
Si no terminaste el zumo tiralo, dáselo a tu mascota, lamentablemente la fruta pierde, después de un tiempo, los nutrientes.

Algunas opciones:
1)
2 naranjas
2 duraznos
10 frutillas
1 medida de gel de aloe
2)
3 Peras
250 gramos de piña
3)
3 naranjas
3 manzanas
1 medida de aloe
4)
3 naranjas
250 gramos de piña
1 medida de aloe
5)
1 naranja
1/2 tajada de sandía
1 rodaja de piña
6)
100 g de uvas blancas
3 kiwis
1 naranja
7)
3 ciruelas
1 pera
1 naranja
1 medida de aloe
Secretos naturales
-Comenzá el día con un jugo natural de fruta.
-La idea es que cada 3 horas comas algo, así no llegás a la hora del almuerzo o cena con mucha hambre.
-Tené unas frutas a mano o semillas para utilizarlas en las colaciones.
-Una buena ensalada te ayudará a nutrirte y te llenará.
-Evitá consumir productos refinados.
-El jugo de limón fresco es un gran aliado para desintoxicar el cuerpo.
-Si podés consumí un diente de ajo crudo por día.
domingo, 23 de diciembre de 2012
Te animas a hacerte una limpieza de colon????
El
lavaje colónico es el único método que permite limpiar en profundidad todo
el colon.
La
limpieza intestinal se traduce en una agradable sensación de quietud
interior, que en los días siguientes se traducirá en un mejor sueño, mejor
aliento, la desaparición de erupciones, granos y olores corporales.
También
deben señalarse sus efectos tónicos, como la estimulación del hígado y
otras glándulas abdominales, especialmente el páncreas. Finalmente digamos que
la limpieza del intestino comporta una mejor absorción y asimilación de los
alimentos.
En resumen los beneficios de esta técnica los podríamos resumir diciendo que la
hidroterapia de colon permite resolver
una serie de patologías derivadas de la toxemia acumulada en el cuerpo tales
como: contracturas, congestión hepática, parásitos, hemorroides, prostatitis,
tumores, edemas linfáticos, desorden circulatorio, divertículos, exceso de
peso, fatiga, cansancio, efecto diurético, mejora en la epidermis (
celulitis),el sistema nervioso se beneficia extraordinariamente, la memoria
mejora ,se liberan impurezas , la asociación de ideas se torna mas ordenada,
mayor vitalidad, se reacondiciona la mucosa intestinal, ayuda a resolver el
estreñimiento, trastornos vesiculares.
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